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Símbolos
* Esthela Ponce y el “valdivismo”
* ARV; 93, LCM; 99 y NAM; 2005

En la tarde de anteayer miércoles, asistí a una de esas reuniones que suelen estar llenas de símbolos y mensajes cifrados. Aún no termino de procesar lo que pasó, pero intento entender que si el “valdivismo” se placeó ante y con Esthela Ponce, seguramente lo que está en juego es mucho más que una candidatura.
Las intervenciones --varias-- sin pretenderlo fueron tácitas y directas; desde querer a Juan Alberto Valdivia como candidato a la alcaldía de La Paz hasta la exigencia de que el partido no se equivoque ni se haga bola. Admito que me gusto la intervención del Gral. José Antonio Valdivia, quien descansó su intervención en el célebre discurso de Martín Luther King, “Yo tengo un sueño”, pronunciado hace 47 años ante los pies del monumento a Abraham Lincon. El General, haciendo gala de tribuno, reposado y con excelentes pausas --conocedor de la obra del pastor bautista y defensor de los derechos civiles en la década de los 6O’-- hizo una apología del memorable e histórico discurso para embonar una de las críticas mejor articuladas y profundas que he escuchado en contra de Leonel Cota y de Narciso Agúndez: Una disertación muy bien articulada que me conmovió profundamente.
Recordé --guardada toda proporción-- a oradores y tribunos de la talla de Julio María Sanguinetti, de Uruguay; Ricardo Lagos, de Argentina, Oscar Arias, de Costa Rica; José López Portillo, de México, Fidel Castro, de Cuba y Francisco Mitterrand, de Francia, cuyas disertaciones recuerdo con extraordinaria lucidez, en tanto su cachorro, Juan Alberto, se desplayo haciendo gala de conocer el palpitar de los sudcalifornianos en el que estructuró atinadamente su mensaje lleno de signos. Ambos, el Gral., y su hijo, sin decirlo abiertamente manifestaron que van por las “canicas”; la candidatura priísta a la Alcaldía de La Paz.
Acuerpado por un legendario luchador social --periodista, historiador e ideólogo-- de la época del FUS, Carlos Zaragoza Cota, la reunión dejo numerosas lecturas que bien vale la pena desmenuzarla en lo que nos permitan sus escondidos significados. Primero; que la corriente “valdivista” no está muerta, sino que goza de cabal salud: Segundo; que el grupo en sí --compacto y hermético-- es una corriente renovada entreverada con nuevos actores políticos activos y tercero; que como grupo de interés sigue manteniendo una fuerte influencia --y presencia-- tanto en el ejercicio de la política como en el quehacer partidista: Muy distinto de lo que se dice.
Y los números ahí están: En la traumática elección de 1993, Adán Ruffo Velarde inauguró la alternancia en la Alcaldía de La Paz merced a los votos “valdivistas”: En 1999, Leonel Cota Montaño --con todo y su mesianismo a cuestas-- se alzó con el triunfo electoral al amparo de la coalición PRD-PT favorecido por el voto “valdivista” y seis años después, en 2005, Narciso Agúndez, luego de una apretada y cuestionada elección logra retener el poder. No tengo números para cuantificar con precisión qué tan determinante fue la aportación del “valdivismo” en los tres procesos antes descritos, sin embargo, resulta evidente que el “valdivismo” influyó --en mayor o menor medida-- en los resultados finales de dichas elecciones.
Y si Esthela Ponce se dejo querer por el “valdivismo” y los “valdivistas” la arroparon como su candidata a la gubernatura como ocurrió el miércoles pasado, es porque entre unos y otros existen compromisos de por medio, tácitos o velados, por la alcaldía de La Paz. Mayormente, cuando a Juan Alberto se le presenta un futuro político lleno de oportunidades con la asunción (éste sábado) de Emilio Gamboa Patrón a la dirigencia nacional del sector popular, lo que apuntala firmemente sus aspiraciones a la candidatura a la alcaldía de La Paz, y en caso de no lograrla queda en una posición privilegiada dada su cercanía con las cúpulas nacionales del partido para seguir trabajando al interior del partido en BCS.
Para cualquier comentario, duda o aclaración, diríjase a abcdario_@hotmail.com

SOBRE EL CABRESTO

Interesante --y no menos sigiloso-- encuentro entre Blanca Esthela Meza Torres y el aún dirigente del PANAL, Víctor Guluarte, en casa de la conocida maestra. A juzgar por informes confidenciales, la maestra Meza Torres se esmeró en atender a tan ilustre invitado quien después de la esplendida cena, y como repuesta a su generosidad, le ofreció la candidatura a la diputación local por el III distrito y todo su apoyo. Y como no hay amor sin interés, la maestra estableció compromisos serios y formales con el dirigente del PANAL quien desde hace varios meses realiza, desde la dirigencia del PANAL, descarado proselitismo político en favor de los candidatos del PRD, así como una intensa labor de zapa en contra de los candidatos surgidos y provenientes de las filas del SNTE…..En Sesión Solemne de Congreso, fue develado el nombre del Dr. Francisco Cardoza Carballo inscrito en los muros del Congreso del Estado, en un acto plano, un acto de mero trámite y sin mayor trascendencia, no obstante lo que significa para los sudcalifornianos todos el intachable luchador social y promotor de los derechos políticos en BCS. Peor aún que haya sido un funcionario de la más alta jerarquía (Secretario General de Gobierno) pero sin ninguna identidad ni pertenencia con BCS, quien develo la placa alusiva, siendo que el homenajeado fue un incorruptible promotor de que los sudcalifornianos nos autogobernáramos…..Salud.